miércoles, 22 de diciembre de 2010

Suicidio

Alguien me preguntó una vez... "¿Qué ha sido del antiguo Glyss?" A lo que yo, cortésmente pensé en responderle...
"Ese Glyss al que añoras, era un chico adorado en un ámbito, una persona que se preocupaba por todos, y que daba su vida por los demás, ese chico se dedicó en cuerpo y alma al bienestar ajeno, dejando de lado sus preocupaciones e incluso su salud... pero... la avaricia innata del ser humano pudo con él, ni un solo acto de compasión, ni una sonrisa de agradecimiento, ya no eran favores, se convirtieron en órdenes, nadie le escuchaba, ya que era tan sumiso, que para qué dejarle opinar... Así que se suicidó (figuradamente).
Ahora soy una persona capaz de decidir que hacer con mi vida, una persona que antes de arreglar la vida del prójimo, arregla la suya, un pensamiento algo egocéntrico, lo sé, pero yo no pido nada material a cambio, con una sonrisa, o una agradecimiento me basta, ahora soy una persona que disfruta mas tumbado en un césped mirando el cielo que entrando en un estado alterado a base de estupefacientes, ahora soy yo..."
Pero claro está, tengamos en cuenta la realidad, como están las cosas hoy en día, de haberle dicho eso habrían respondido "jaja" o algo por el estilo sin siquiera haberte escuchado, así que me limité a poner que era el mismo de siempre, y con una sonrisa de autosatisfacción, proseguí mi camino, dándole la espalda a esa persona, y a mi oscuro pasado...

sábado, 11 de diciembre de 2010

Rabia

Con que esas tenemos eh mundo... me dedico en cuerpo y alma, en que todos sean felices.. y así me lo pagan... la única persona a la cual no esperaba ver preocupada se ha recorrido mas de veinte kilómetros solo para ver como me encuentro... mientras por los demás solo encuentro apatía, los cuales solo se acuerdan de mi para pedirme cosas, aprovechando que en el estado de somnolencia que me dan las pastillas que tomo para mi enfermedad no puedo negarme a nada... Otras se enfadan conmigo por que no voy a verlas, ¡Oh! ¡Lo siento! Si, debería haber ido a verte, al caraho los diez días que llevo en cama, ¿no?... Absolutamente nadie agradece nada de lo que hago... excepto esas personas que a pesar de conocer de hace tan poco tiempo, agradecen hasta el verme sonreír... pues sabéis que... se acabó; Olvidaos del bueno de Glyss que las pasaba negras para haceros sonreír, ¡Ojalá os ahoguéis en vuestras propias lágrimas! No esperéis ni una sola muestra mas de compasión por mi parte... a partir de ahora me dedicaré a mi mismo, y a esas personas que se esfuerzan en que yo sonría, y deje de hacer sonreír a los demás.
Y aunque mientras escribo esto las lágrimas cubren mi rostro vacío, por dentro algo ríe, algo disfruta, es esa maldad innata que todos tenemos, y que yo llevo conteniendo desde hace muchos años, pero ya va siendo de sacarla a paseo, para que le de un poco la luz...
Si.. os hablo a vosotros, se que leéis mi blog, ya sabéis lo que os queda pasar si pretendéis intentar volver a pedirme apoyo... Feliz Navidad, para quién las tenga.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Enfermedades

Bueno amigos, hoy hago una semana enfermo y sin poder salir de mi casa, semana en la que me he dado cuenta de varias cosas, entre las que destacaría la gran cantidad de juegos online, o el poco aprecio que llegan a prestarte cuando estás malo. En este estado es muy difícil decidir que hacer, ya que todo se te vuelve pesado, es decir, en esta semana he comenzado dos cuadros, descargado varios juegos online, y conocido a varias personas por internet que se encuentran en la misma situación que yo.
No se está tan mal como yo pensaba, pero añoro esas mañanas que no sabría si definir como compañeros o verdaderos amigos, esas mañanas de risas y bromas, pero todo sin olvidar el propósito por el que estamos allí. Pero bueno, a mí aun me llena de ilusión la idea de que tarde o temprano volveré, y si no me equivoco, me recibirán bastante eufóricos.
En cuanto a los amigos, no hay que juzgarlos, si están de fiesta en lugar de preocuparse por mi, joder, olé sus co***es, es un puente de cinco días, no es para estar encerrado en una habitación, a no ser que, como yo, estéis tan enfermos.
Pero esta semana me a hecho pensar, no se si nota, pero estoy mas optimista que antes, y además ahora que mi cielo a vuelto, tengo alguien con quien sentirme querido, dejando atrás el pasado, viviendo el presente, y sin preocuparme del futuro.
Con cierta locura he matado mis miedos, y pieza a pieza he fabricado mi mundo, en esta semana he aprendido mas que en toda mi vida, ya que me a dado por pensar (aleluya), aunque ahora que lo pienso... si soy optimista... ¿Qué será de mi Blog?

jueves, 2 de diciembre de 2010

Soledad

Alabados sean los dioses... por fin un buen día; llegas a clase, un ambiente increíble, en la hora de recreo estás junto a ella, y todo te parece perfecto, quedáis al salir, todo parece perfecto, pero ¡oh! empieza a llover, pero unas gotas no perturbarán tu día feliz, unas gotas no... Pero al instante empieza a diluviar, intentas pasar de ello, e intentar pensar que al menos estarás junto a ella, pero cuando las cosas se tuercen, se tuercen bien; Sales y la ves junto a otro, no pasa nada, es normal que tenga mas amigos, pero adiós a la oportunidad de ser sincero. Llega la hora, debes irte a la estación de autobuses, pero esta vez solo, tus compañeros al ver que estas tonto por esa niña, pasan de esperarte, así que te queda un largo recorrido... Comienzas a caminar, y recuerdas que tu MP4 no tiene batería, ahí te arrepientes de haber olvidado tu antiguo MP3, que con cambiarle las pilas estaba todo arreglado. Comienzas a bajar esa empinada cuesta, intentando clavar los pies para no caer contra el suelo, aunque tampoco harías un gran ridículo, dado que estás completamente solo. Sigues bajando, y lo único que oyes con las gotas de agua al chocar contra tu chaqueta de cuero, la cual al paso que va no te durará mucho. Empiezas a notar una brizna de olor, huele a comida caliente, tu instinto te hace acercarte a la ventana para observar, y ves allí, a toda la familia reunida alrededor de unas brasas, tapados con las enaguas, con la tele encendida pero sin mirarla, por que están pasando un rato en familia, cosa que tú llevas años sin poder disfrutar... De nuevo se te escapa esa lágrima furtiva... Esa lágrima que casi a diario cae por tu cara, cada vez con mas frecuencia, y que lleva gravada la palabra "dolor" en su interior. Llegas al final de la cuesta, pero no del camino, aún queda una buena travesía. Por el camino te encuentras a varias parejas, refugiadas en un solo paraguas, resguardándose del frío mutuamente, mientras tú, has dejado escapar tu oportunidad de ser feliz, y ahora caminas solo, con el flequillo empapado pegado a tu cara, camino a una vieja estación de autobuses.
Cuando llegas allí miras la hora, con la estupidez de quedarte charlando con ella has llegado tarde, y el próximo autobús tardará dos horas más en llegar, y tú, en lugar de ir a casa de un compañero a resguardarte del frío, prefieres quedarte allí sentado, preguntándote si aún merece la pena vivir...

jueves, 28 de octubre de 2010

Decisión

Toma asiento, coge un lápiz, busca el papel adecuado, arrástralo frente a ti, deja la mente en blanco, mira a algún punto indefinido, traza una linea, obsérvala, piensa cuantas cosas podrán salir de ahí, piensa en todas y cada una de ellas, y traza otra linea de forma arbitraria, sin que tenga nada que ver con todo lo anterior, ahora sin mirar, piensa en algo, algo que halla pasado hoy que te halla llenado interiormente, y empieza a desahogarte en el papel, no pienses en el acabado, ya que no existe para ti tal cosa, míralo, no es nada, pero al mismo tiempo lo es todo, saca cualquier linea de uno de sus extremos, y a partir de ahí empieza a dibujar, deber tener en cuenta que el resto de las lineas también forman parte del cuadro, así que úsalas para crear, inventa cosas a partir de eso, no importa que no existan en el mundo real, ya que tu mente será un mundo aparte una vez que consigas dominar esa técnica, cuando consigas verle forma, acaba con él, coge lo primero que tengas a mano, ya sea acrílico, oleo, o algún trozo de donut con chocolate, y cuando te hayas cargado tu obra, intenta arreglarla, te será un desquicio mental, no pensaras en otra cosa que en arreglarlo, cuando vayas acabando, te habrás dado cuenta de que te mola esa idea, así que volverás a destrozarlo, y a volver a crear, y cuando te entre el sueño, lo dejaras sobre la mesa y lo observarás, y pensaras en dos cosas, tan sencillas como que te habrás desahogado y olvidado de tus problemas, y que ese cuadro, será el favorito de toda tu colección.

Por cosas como estas vas a clase

Cuando estas de bajón, y sientes ese estado tan mencionado en mi blog de impotencia, la ves, allí, con su carita tan cuca, y solo tienes que mirarla, y decir algo gracioso, para que se ria, y en cuanto la oyes empiezas a reir tu también, y eso te mantiene feliz toda la mañana. Si tienes algún mal te aconseja, si tienes alguna duda te la soluciona, y si tienes una camiseta negra te lanza yeso en polvo. Si tu piensas mal, siempre te sirve de consuelo ver que ella le saca un significado erótico hasta a un molde de yeso. Con ella cerca, nunca pasará eso de que cuando te sale no hay nadie mirando, por que hasta cuando está el pasillo vacío y te tropiezas en la escalera, aparecerá allí para soltar una de sus adorables risas. Con ella te sentirás como en casa, ya que como se te ocurra hacer algo malo, te regañará cual madre a su hijo, o si te portas bien, te explica como hacer bien las redacciones. Y al igual que si le das un papel se hace una redacción, si le das un lápiz te hace un dibujo, si le das una regla te hace un plano, y si le das un cutter... bueno... se corta. Sabes que le enerva escucharte, e incluso a veces le haces sentir miedo, pero no hay nada que no acabe en otro tema de conversación que no tenga nada que ver. Sus miradas de asombro al verte en mangas cortas que se cruzan con las tuyas al verla tan abrigada, su forma de criticar tus obras que en lugar de ofender, te llenan por dentro, su asombro al oirte hablar, y su inagotable alegría, son pequeñas cosas sin valor material, pero que no cambiaría por nada en el mundo.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Tristeza

Levantarte a las seis, buscar la ropa, preparar la mochila, coger el dinero, buscar una toalla, abrir el grifo, esperar a que el agua se caliente, entrar en la ducha, entrarte espuma en los ojos, no ver nada, salir de la ducha, secarte corriendo dejando medio cuerpo sin secar, vestirte, ponerte una muñequera, luego la otra, ponerte los dos colgantes y el anillo, salir a la calle con el pelo empapado y el mp4 con metal a tope, subir toda la calle, parar a respirar, bajar la calle de al lado, entrar en una casa ajena, entras, encuentras a que la propietaria aun no se ha vestido, el primer día te impresiona, el segundo te pone, el tercero te da casi igual, llevas un mes iendo a clase, por lo cual ya es rutina. Te montas en su coche, habláis de nada, mirando el paisaje, aun nocturno, y miles de cosas invaden tu cabeza al ver esas montañas... Llegas a clase, seis horas acompañado de indeseables, solamente amenizado por veinticinco minutos de impotencia (post de abajo), sales en plena calor de tarde, todos se dan de ostias y empujones por salir, a ti no te importa dado que corras mas o menos, el coche saldrá a la misma hora, así que sales tranquilo, la ves, intentas pasar, disimulando lo que realmente quieres hacer, dado que razones de peso te lo impiden, subes al coche, pero esta vez con un compañero mas, de nuevo el mismo camino que por la mañana, pero al menos pudiendo hablar con tu compañero, cosa que dura poco dado que os habéis estado viendo y no tenéis nada que contaros, llegando a tu localidad, estas deseando tirarte, el aire acondicionado te sienta mal, pero no te echan cuenta, así que toca tragar hasta que llegas. Cuando llegas te encuentras un plato de comida fría sobre la mesa, y ves que estas completamente solo, tu mochila se resbala poco a poco por tu brazo, hasta que se golpea contra el suelo, creando un sonido como de reglas partidas, pero en ese momento no te importa, ya que en tu mente solo existe la soledad... Siempre has estado solo, pero nunca te has sentido así, sin nadie esperando tu llegada, te sientes como una hormiga, saben que llegaras, y que te volverás a ir, así que pasan de preocuparse, ahí te das cuentas de que tantos años de libertad por parte de tus padres te está pasando una factura mas gorda de lo que esperabas. Pasas de comer, eso te revienta el apetito, te sientas junto al ordenador, abres un juego, pones tu cuenta, y dejas de ser tú durante horas, llega tu amigo y compañero, él, después de haber aprovechado la tarde (no como tú), te propone ir a tomar algo. Te cuelgas la cachimba a la espalda, y partes hacia algún bar donde beber solo para olvidar. Llega la noche, pero, ¿Para qué irse? Allí estás bien, e ignorante del resto del mundo, sigues bebiendo. Llega la hora de cerrar, tienes que marcharte, llegas a tu casa, ves a tu madre en la cama, es la única vez que la ves a lo largo del día, al meterte en la cama piensas en eso, en tus padres, en los que eran tus amigos, en que no has hecho nada de clase, en que estas perdiendo a tu amor por un capricho imposible, en que a este paso no llegarás a los 20 años, y cuando miras al lado ves que tienes solo una hora para dormir, y volver a empezar de nuevo, en ese momento no aguantas mas, y rompes a llorar.