Cuando estas de bajón, y sientes ese estado tan mencionado en mi blog de impotencia, la ves, allí, con su carita tan cuca, y solo tienes que mirarla, y decir algo gracioso, para que se ria, y en cuanto la oyes empiezas a reir tu también, y eso te mantiene feliz toda la mañana. Si tienes algún mal te aconseja, si tienes alguna duda te la soluciona, y si tienes una camiseta negra te lanza yeso en polvo. Si tu piensas mal, siempre te sirve de consuelo ver que ella le saca un significado erótico hasta a un molde de yeso. Con ella cerca, nunca pasará eso de que cuando te sale no hay nadie mirando, por que hasta cuando está el pasillo vacío y te tropiezas en la escalera, aparecerá allí para soltar una de sus adorables risas. Con ella te sentirás como en casa, ya que como se te ocurra hacer algo malo, te regañará cual madre a su hijo, o si te portas bien, te explica como hacer bien las redacciones. Y al igual que si le das un papel se hace una redacción, si le das un lápiz te hace un dibujo, si le das una regla te hace un plano, y si le das un cutter... bueno... se corta. Sabes que le enerva escucharte, e incluso a veces le haces sentir miedo, pero no hay nada que no acabe en otro tema de conversación que no tenga nada que ver. Sus miradas de asombro al verte en mangas cortas que se cruzan con las tuyas al verla tan abrigada, su forma de criticar tus obras que en lugar de ofender, te llenan por dentro, su asombro al oirte hablar, y su inagotable alegría, son pequeñas cosas sin valor material, pero que no cambiaría por nada en el mundo.

=) Gracias !
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